¿Necesito un seguro de vida?

La pregunta de quién necesita un seguro de vida es muy personal. Una forma fácil de saberlo es ponerte a pensar en si tienes a alguien que pasaría dificultades financieras en el caso de que murieras. Si la respuesta es afirmativa, entonces deberías considerar la posibilidad de tomar un seguro de vida.

Existen distintos tipos de seguros de vida. Lo que todos tienen en común es que pagan una prestación en efectivo a tus seres queridos en el caso de que mueras. Gracias a esto, las personas más cercanas y allegadas a ti tendrán un respaldo financiero sólido, aunque ya no cuenten con tus ingresos.

Un seguro de vida ayuda a tus seres queridos a cubrir prácticamente cualquier gasto que tengan o que puedan llegar a tener en el futuro en el caso de que ya no dispongan de tus contribuciones financieras. Por ejemplo, los costos funerarios, la renta o la hipoteca, o los gastos del cuidado de los niños.

Estas son algunas de las personas que suelen considerar contratar un seguro de vida:

Cónyuges o concubinos

Por lo general, los sobrevivientes tienen dificultades para cubrir los gastos diarios actuales y futuros sin la contribución financiera de su pareja. Esto les sucede por igual a las parejas jóvenes como a quienes tienen el nido vacío y han puesto la vista en la jubilación. Un seguro de vida puede ayudar al cónyuge o pareja sobreviviente a mantener el estilo de vida por el que tanto se esforzaron.

Padres y madres

Se estima que criar a un hijo hasta los 18 años cuesta $233,610. Y esa cifra aumenta si tienes pensado contribuir a su educación universitaria.

Las estadísticas como esta recalcan lo importante que es para los padres considerar la toma de un seguro de vida. Esto aplica por igual tanto para padres y madres que trabajan fuera de casa como para quienes se ocupan del hogar, ya que las contribuciones no remuneradas a la familia serían muy costosas de sustituir. Y no hay que olvidarse de los padres y madres solteras que son el único sostén. En ese caso, es imprescindible contar con una protección financiera a través de un seguro de vida.

Jubilados

Por lo general, la pareja que sobrevive debe arreglárselas con menos ingresos, sea por una pensión o una contribución de seguridad social. Además, puede que tenga que afrontar costos funerarios no previstos. Esto puede afectar seriamente sus finanzas.

Además, si les dejaras dinero a tus herederos, podrían tener que pagar impuestos al patrimonio de hasta el 45%. Los seguros de vida, que casi siempre están exentos de impuestos federales, pueden ser una ayuda invaluable en estos casos.

Dueños de negocios

Los familiares sobrevivientes no suelen tener la preparación necesaria para hacerse cargo de un negocio. El duelo se agrava cuando el negocio tiene deudas respaldadas por activos como la vivienda familiar. Además, si la familia decide continuar con el negocio, puede que tenga que comprar la parte de un socio. Un seguro de vida puede ser un salvamento financiero en estas situaciones, ya que muchos dueños de negocios combinan un seguro de vida con un acuerdo de compraventa que le permite a los otros socios comprar la parte del socio difunto con la prestación del seguro de vida.

Además de los casos anteriores, hay ciertos cambios en la vida que pueden hacer que te cuestiones “¿Necesito un seguro de vida?” Por ejemplo:

  • Tomar un préstamo en el que alguien te hace de garante
  • Cambiar de trabajo
  • Empezar o comprar un negocio
  • Comprar una casa
  • Casarte
  • Tener o adoptar niños
  • Decidir volver a estudiar
  • Decidir ocuparte del hogar con los niños
  • Convertirte en padre o madre soltera
  • Divorciarte
  • Tener a alguien a cargo como un padre mayor
  • Empezar a ahorrar para la educación universitaria de tus hijos
  • Acercarte a la edad de jubilación

Como verás, hay muchos motivos para considerar tomar un seguro de vida. La buena noticia es que contratar un seguro de vida es más fácil y accesible de lo que la mayoría de la gente piensa. La mejor forma de hacerlo es hablar con un agente de seguros acreditado que te acompañe en todo el proceso. Si no tienes un agente o asesor con quien hablar, puedes usar nuestro buscador de agentes. También puedes hablar directamente con una compañía de seguros. Estos son los socios comerciales que apoyan nuestra misión sin fines de lucro y pueden ayudarte a contratar una cobertura directamente o a través de uno de sus agentes o asesores. La clave es dar el paso hoy mismo.

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